lunes, 21 de mayo de 2012

Entre tonos de gris

Acostumbrados como estamos a leer sobre los horrores de los campos de concentración nazis, no nos paramos a mirar que no fue el único régimen que utilizó el miedo, la degradación y el asesinato sistemático como medio de control.


Entre tonos de gris es la historia de una niña de quince años y su familia lituana que vive la ocupación soviética en el reparto que el mundo europeo se hizo para frenar el avance nazi.

Lina está preparando su entrada en una escuela de arte, vive además con expectación su nacimiento al amor, y en definitiva tiene todo el mundo por delante. Perteneciente a una familia adinerada y culta, ve con horror como el primero que desaparece es su padre, por no ser afín a régimen. Después, un día cualquiera llaman a su puerta y les dejan media hora para recoger sus cosas. La madre, intuyendo lo que ocurre, pero sin vislumbrar el horror que les espera le recomienda que coja lo necesario y ropa de abrigo, y sobre todo que no salude a nadie de la familia para no comprometerles.
A través de los ojos de Lina vemos con angustia todo lo que tiene que dejar atrás y sobre todo la hipocresía de los que antes eran sus vecinos y amigos que vuelven la cara hacia otro lado para “ojos que no ven”.

Después de un viaje infernal en tren, sin comida, sin agua, con frío. Abandonando cadáveres por el camino llegan a una GULAG en Siberia, donde el jefe se aprovecha de su situación para prostituir, vejar y matar de hambre a todos, mientras él se llena las manos.
Lina idea un sistema de dibujos que van pasando de mano en mano con el convencimiento de que así llegarán a su padre y de esa forma pueda ir a buscarles. El caso es no caer en la desesperanza, aunque ciertamente, hay días que todo es gris.
Lo más fuerte, es que tras la denuncia de un soldado los altos mandos se dan un paseo y tiran de las orejas al capitán, porque para qué molestarse más si todos nos llenamos las manos.

Recomiendo este libro porque a través de Lina, de su hermano y de sus amigos te das cuenta de que en el fondo todo se humano es un superviviente. La lectura es rápida narrada en primera persona hace que te metas de lleno en la historia sufres con éllos pero también hay lugar para la esperanza.

Creo que lo vais a disfrutar.



Un saludo

1 comentario:

  1. La verdad es que es precioso y te lo lees de una sentada. Muy recomendable.
    Saludos!

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