jueves, 17 de noviembre de 2011

A la sombra del granado


Tariq Ali, Alianza, 3ª edición, 2011.

“La amenazante sombra de la Inquisición se cierne sobre una familia morisca del Reino de Granada. Es el trágico fin de la España de las tres culturas”.

1499. Han pasado siete años desde las Capitulaciones y el reino de Granada está dominado por los cristianos. La llegada de Jiménez de Cisneros como nuevo arzobispo cambia la situación y anula el respeto con el que diversas culturas convivían. Los moriscos son conscientes de que viven el final de una etapa y de que su mundo está desapareciendo. La quema masiva de sus libros, como símbolo del fin de su cultura, les obliga a enfrentarse a tres opciones: convertirse y practicar en secreto la religión en la que creen; huir de las tierras que su familia ha ocupado durante siglos o levantarse en armas y enfrentarse a una muerte segura.

En esta novela encontramos el lamento por la pérdida del pasado floreciente, el profundo amor por la tierra, los fuertes lazos que unen a la familia y a la comunidad, narrados con una prosa musical y evocadora, repleta de reflexión, de debate y de conocimiento. La historia que nos han contado tantas veces vista desde el otro lado, como la vivieron los perdedores. Gente tranquila, que sólo desea continuar con la misma vida que tuvieron sus antepasados, pero que se enfrentan a un enemigo real, violento, irrazonable y cruel, que desea aniquilarlos y arrebatarles todo lo que poseen.

Es una lectura fácil y entretenida, escrita con un estilo muy cuidado que en ocasiones puntuales se vuelve demasiado almibarado para mi gusto (especialmente en las escenas amorosas: “él plantó su palmera en el jardín de ella”....), pero que en general he seguido con interés. La forma de narrar, con características propias de la prosa oriental, suena a mis oídos bella y delicada. Ideal para aquellos a los que les interese este período o los que busquen lectura para unas vacaciones en el sur.

lunes, 14 de noviembre de 2011

2 años


2 años
Pues sí, 2 años ya desde que nos decidimos a abrir este rincón en el que os contamos lo que leemos y lo que nos ha parecido. Nunca pensamos (nunca), que esto pudiera interesar a tanta gente y que desde tantas partes del mundo nos visitarais; a todos, mil gracias. 

Seguiremos leyendo y en la medida de lo posible seguiremos colgando nuestras reseñas para haceros partícipes de nuestra humilde opinión.

Este es un pequeñísimo resumen en cifras de estos dos años de relación: Por este desván de las palabras han pasado más de 25200 visitas de 31 países, España, México, EEUU, Francia, Italia, Suiza… 21 miembros y sumando; 205 títulos que os hemos recomendado leer o no leer, con más de 180 comentarios que nos habéis regalado…  un mar de cifras que se resumen en que hemos conseguido crear algo que nos ilusiona hacer y que sabemos que a vosotros os gusta visitar de vez en cuando.

Pero lo más importante, siempre, ha sido y será que detrás de cada uno de esos números estaba uno de vosotros, ávidos lectores. Empezamos un año más disfrutando de uno de nuestros mayores placeres; la lectura, que en nuestro caso siempre lo encontramos allí, Al fondo a la derecha. 

No pedimos más.
Nos vamos a seguir leyendo, para no perder la costumbre.

Gracias a tod@s


Sed buenos, Feliz cumpleaños.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Rumble


Rumble, Maitena Burundarena, Lumen, 2011
Me aficioné a leer a Maitena en las últimas páginas de los dominicales. Después aquellas viñetas que reflejaban “cosas de mujeres” que a todas nos han pasado alguna vez, se convirtieron en libros. Pero como la ambición es imparable, Maitena Burundarena ha decidido, después de unos años de retiro, escribir una novela.
Hasta aquí muy bien. Y en Rumble ¿dónde está la novela?
Una jovencita preadolescente en la Argentina peronista de los años 70 nos “cuenta” cómo es su vida… No sabemos su nombre, las batallitas son poco creíbles en una niña de 13 años y el relato no tiene ni principio ni final…
Que si se “caga a trompadas con sus hermanos”, que si “flaca vení acá”, que si se “ratea” las clases del enésimo colegio. Vale, ¿y?.
Una vez más me reitero, los experimentos con gaseosa. Y si usted lo que sabe hacer es dibujar y nosotros nos reímos con sus cómics de mujeres al borde de un ataque de nervios, pues sigamos así…
Y si después de esto alguien más quiere leer Rumble (que para quien no lo sepa es una onomatopeya de cómic, pero aquí significa subidón y/o dentera), adelante. Después de 290 páginas que me cuente.
He dicho
Virginia

martes, 8 de noviembre de 2011

El contenido del silencio

El contenido del silencio, Lucía Etxebarria, Planeta, 2011
Ha pasado año y medio desde Lo verdadero es un momento de lo falso. Lucía Etxebarria vuelve a las librerías con una novela madura que empezó siendo un guión cinematográfico y que, "gracias" a una estafa, se ha convertido en su último libro.
La historia es un triángulo entre Cordelia, Gabriel y Helena en la que se analizan los comportamientos individuales por el abandono y la pérdida a través del amor. Y para ello utiliza pretextos como las relaciones interpersonales, la manipulación, las sectas, la autodestrucción, el miedo, la Historia, la tendencia a repetir comportamientos familiares...
Cordelia es el centro del relato, es el personaje principal sobre el que se sustentan las idas y venidas de los tres; hermana de Gabriel y amiga-amante (que diría la canción) de Helena. Su ingreso en la secta Thule Solaris y su posterior desaparición provocarán, además de una investigación policial (de ahí debo deducir lo de "novela negra"...), una serie de reflexiones y viajes al pasado que acabarán dando sentido a sus vidas para llegar al final con un puñado de conexiones que cierran el círculo de los porqués.
Una novela basada en hechos reales, muy documentada, plagada de datos y con un toque de "madurez" que la aleja de todo lo anterior. Probablemente me he encontrado a otra autora, que me gusta tanto o más que la anterior, pero que ha evolucionado. O será que nos estamos haciendo mayores...
Quien busque lo de siempre no lo va a encontrar, pero quizá se tope con algo mejor, una vuelta de tuerca muy interesante.
Muy recomendable para seguidores fieles y futuras incorporaciones.
Lo mejor: "No me fío de las mujeres que van maquilladas las veinticuatro horas"
Lo peor: Hablar de su "thriller" y compararse con Patricia Highsmith no queda bonito, pero ella es así.
Virginia

viernes, 4 de noviembre de 2011

HHhH


HHhH, Laurent Binet, Seix Barral 2011
A veces uno descubre libros que jamás pensaría que le impactasen.  Cuando uno tiene detrás de sí una buena cantidad de libros leídos,  te das cuenta que cada vez es más difícil que te sorprendan, por la historia que cuentan o por cómo lo cuentan. Ésta ha sido una de esas veces.

A primera vista este podría ser un ensayo histórico, la recreación de un pedazo de la historia de la segunda guerra mundial.  La vida de un asesino, Reinhard Haydrich, jefe de la Gestapo y segundo de Himmler; y las peripecias de dos héroes de la resistencia al nazismo que aterrizan en paracaídas en Praga con la misión de asesinar al que llamaban Carnicero de Praga. Por cierto, el título viene de las primeras letras de una frase que decían entre las tropas de las SS: “Himmlers Hirn heisst Heydrich”, es decir, “el cerebro de Himmler se llama Heydrich”.

Con una brillante documentación e investigación (ha tardado 7 años en acabar la novela),  Binet va recreando no sólo la trama del asesinato sino que nos va entrelazando de manera muy eficaz sus pensamientos al escribir cada capítulo, cada trama; consiguiendo una lectura muy diferente a la convencional. Nos invita a entrar en  el propio nacimiento  de la novela a compartir sus obsesiones por la segunda guerra mundial, a conocer las angustias de un escritor ante su primer libro, el  miedo al fracaso, a no saber contar lo que quiere contar. Y esa visión nos hace sentirnos muy privilegiados.

No es necesario saber nada de la historia de ese periodo puesto que Binet nos lo entrega como una novela con todos los detalles necesarios para su comprensión y degustación placentera.

Lo Mejor; descubrir que aún pueden sorprenderte con la forma de escribir un libro.

Lo peor; que se vendan muchísimo más el libro de la duquesa que joyitas como ésta, una pena, una pena…

viernes, 21 de octubre de 2011

Tokio Blues (Norwegian Wood)


Haruki Murakami, Tusquets, 2005. 1ª edición en japonés: 1987.

Murakami es uno de esos autores del que un librero tiene que conocer todos sus títulos, porque se venden continuamente; sin embargo, a mí nunca me había llamado la atención. Ha sonado como candidato al Nobel, y Pablo d'Ors, señor al que admiro desde hace años, publicó recientemente un artículo con 11 razones por las que este autor funciona. No podía demorarlo más.
Watanabe recuerda sus años de juventud al empezar la universidad. Tras el suicidio de su mejor amigo Kizuki, Watanabe se encuentra por azar con la novia de éste, Naoko, y empiezan a verse para dar largos paseos en silencio; Watanabe se enamora de ella. A la vez, comienzan sus clases de Historia del Teatro y vive en una residencia de estudiantes con un compañero de habitación algo peculiar y obsesionado con la limpieza. Pero Naoko desparece y tiempo después le escribe contándole que ha tenido una crisis y ha elegido ingresar en un centro de recuperación en plena naturaleza. Watanabe está muy desmotivado y nada parece llamarle la atención. Conoce a Midori, una chica original y descarada, y a Nagasawa, un compañero de residencia que destaca por su éxito con las mujeres que se lo lleva de vez en cuando de copas.
Varios aspectos me han llamado la atención:
- la soledad de los personajes: todos se sienten muy solos y para todos es un problema. La mayoría arrastra la muerte por suicidio de uno o varios seres queridos. Alguno se suicidará a lo largo del libro. La presencia de la soledad y la muerte es constante y todos luchan con un vacío interior que no saben explicar pero que conlleva una profunda melancolía.
- los personajes femeninos: todos están desequilibrados. Sus comportamientos me resultan incomprensibles, juegan continuamente al avance y al retroceso, provocan y al instante se muestran distantes o directamente blindadas. La única interesante para mí es Reiko, la compañera de habitación de Midori, mujer inteligente, carismática y divertida. Ahora bien, el motivo por el que Reiko se encuentra ingresada, aislada del mundo, es completamente incomprensible e incoherente.
- la fascinación que Watanabe genera en el resto de personajes, que yo no puedo compartir. Es un mero espectador, escucha y calla, y por eso ayuda a llenar el vacío que los demás sienten; pero apenas expresa opiniones propias.

Se deja leer, pero no me ha parecido tan bueno como su fama proclama. Creo que no percibo la profundidad que todo el mundo le admira. Yo no lo recomiendo.

martes, 18 de octubre de 2011

Si a los tres años no he vuelto

Si a los tres años no he vuelto, Ana R. Cañil, Espasa, 2011

Últimamente he encadenado varias lecturas de guerra y creo que eso ha influido en la impresión de ésta. Llevaba meses queriendo meterme en Si a los tres años no he vuelto, pero ahora que lo he acabado no sabría deciros si me ha gustado o si es “más de lo mismo”.
Madrid 1939: Jimena, una joven de la sierra cuyo único delito es enamorarse de Luis, comunista acérrimo y comprometido que consigue casarse por lo civil con ella por si la deja viuda en la batalla…Su suegra, quintacolumnista y vengativa ante un hijo rojo, hace lo posible y lo imposible por encarcelarla en Ventas en cuanto Luis huye a Europa. Entre las cuatro paredes de aquel horror Jimena descubre que está embarazada. Y allí mismo también se topa con María, un quiero y no puedo de riquezas, posición social y príncipe azul que después de una traumática relación sentimental se convierte en una carcelera férrea a las órdenes del Régimen y de señoras pudientes como Elvira.
Son dos mujeres opuestas, dos bandos políticos y dos formas de vivir el amor. Víctima y verdugo según la ocasión.
Es verdad que el punto de vista de la novela destacando el papel de los hijos de las presas es novedoso, pero a mi gusto hay partes de la narración que estorban a la trama principal. Cañil se desvía a veces en capítulos que no aportan y distraen, en un afán por darnos datos que no siempre hacen falta.
La novela es una vuelta tuerca del testimonio real de Tomasa Cueva, presa de las Ventas, a la que se le ha “maquillado” la historia para esquivar los rencores y las memorias históricas que podrían ofender a algunos 75 años después. Pero a mi gusto, después de haber leído otros relatos, le falta entraña y le sobra periodismo.
Lo mejor: la historia de amor a la sombra de un romance tradicional
Lo peor: ese final de cuento de hadas que no acaba de encajar
Hay veces que la elección de un libro debe estar condicionada por el momento. Quizá a éste tendría que haberle buscado uno mejor.
Virginia

domingo, 16 de octubre de 2011

El libro, un espacio para la reflexión

Hace unos días quise comenzar a experimentar la sensación del libro digital.
Como os comenté hace unos meses en este mismo rincón, no debemos dejar de destacar las bondades del espacio, de la comodidad. etc. Pero la sensación de un libro entre las manos es imposible conseguirla con un ereader.

Quería empezar a contaros esta sensación; pero porqué hacerlo si alguien lo ha escrito ya exáctamente como yo lo pensaba. Os invito a leer una carta aparecida en el 20 minutos titulada: "El libro, un espacio para la reflexión" escrita por Juan A. Pérez-Foncea. Pinchar en el título de la carta y leereís su opinión, que es la misma que la mía, del versus libro digital/libro en papel. 
Al pie del artículo aparecen también un buen número de reflexiones que merece la pena leer. Me quedo con una: "El que tiene un libro digital, no tiene nada. Si el libro es bueno, hay que tener la obra, el arte".

Posdata: Me quedaré con el libro digital que compré de oferta, seguramente lo regalaré a algun amigo o familiar que creo que lo aprovechará más que yo, porque sin duda el pobre aparato se siente frío y perdido entre mis  grandes manos acostumbradas al papel.
Sed buenos.

jueves, 13 de octubre de 2011

No existe sabiduría. Relatos.


No existe sabiduría. Relatos. Gianrico Carofiglio. La esfera de los libros. 2011
Pequeñas historias cotidianas que se convierten en grandes relatos. Unos personajes que nos transportan a lugares que merece la pena conocer dentro de retazos de vidas ajenas. Muy recomendable.

Un encuentro fortuito en una sala de espera de un aeropuerto, una mujer delante de nosotros lee un libro… el mismo libro que nos leía nuestra madre cuando éramos pequeños. –Mi madre tenía ese libro, me lo leía cuando era pequeño. Ella alzó la cabeza, me vio…
Una estación de tren, un mariscal italiano se queda sin su cena de navidad por tener guardia, una vieja con un carrito, ropa raída pero llevada con orgullo y elegancia, con un pañuelo anudado al cuello,  se acerca al quiosquero  para comprar, con mil liras, el periódico del día. –Cuesta hoy dos mil liras, es domingo, viene con suplemento. Ante la cara decepcionada de la anciana, el mariscal alarga su mano poniendo mil liras más en su mano. –Qué bueno es usted, y que amable…

Y ocho comienzos de relatos más que aúnan en este libro un paseo por la vida que merece la pena vivir desde el otro lado, el del lector, como un voyeur escondido en un rincón observando la vida como si fuera una película o simplemente un sueño. 

Lo mejor: como lector de autobus que soy, me siguen gustando las historias breves y éstas son muy dignas de ser leídas.
Lo Peor: La continua necesidad de saber más de los protagonistas de los relatos.

viernes, 7 de octubre de 2011

Conversación


Gonzalo Hidalgo Bayal, Tusquets, Colección "Andanzas" 2011. 

El año pasado (aunque no sé si fue hace dos...)  leí Campo de amapolas blancas y me pareció tan buen escritor este hombre, que me llevé esta novedad sin pensármelo dos veces. En este caso no es una novela sino que se trata de una recopilación de relatos, no tan breves, que versan a cerca de temas muy diferentes. Todos ellos tienen en común la vida personal de sus protagonistas contada desde su propia óptica o desde la de algún testigo de primera mano.

No puedo dejar de mostrar mi admiración por tres de ellos: “Kalé hemerá”, “Corzo” y “Monólogo del enemigo”. En el primero la curiosidad te persigue con el joven profesor particular de griego a domicilio; en el segundo te mantiene en vilo ante la aparición de un ser misterioso y en el tercero te hace pensar de verdad: ¿hasta qué punto odiamos a una persona? ¿Llegaríamos a sentir pena por alguien que se ha pasado la vida intentando arruinar la nuestra? Los otros dos se me hicieron un poco largos pero con Hidalgo Bayal sólo hay un problema: que escribe tan bien y hace una frases tan buenas, que aunque no te esté interesando de lo que habla, sigues leyéndole por puro placer. Consigue cautivarte con imágenes tan acertadas como, por ejemplo: “las cicatrices calizas del suelo” entre otras.  Es uno de los mejores narradores españoles vivos que he leído.

Me gustaría rescatar de entre sus páginas una máxima que dice así en boca de uno de sus personajes: “Cada persona es para la otra, solamente lo que dice y lo cuenta, cada persona es el relato oral de su autobiografía”. Ahí queda eso. Os animo a que os acerquéis hasta esta obra y disfrutéis con la lectura tanto como lo he hecho yo.

Noelia