viernes, 7 de octubre de 2011
Se ha muerto Félix Romeo.Esta tarde el mundo es un poco más triste.
Yo lo admiraba mucho. Empecé a leerle cuando escribía en el abcd hablándonos de esos autores que yo pocas veces conocía y contando su voracidad: libros, revistas, viajes, películas... Por curiosidad, leí "Amarillo" y quedé muy impactada: era un libro tan íntimo que me sentí avergonzada de saber tanto de otra persona. Transmitía una desolación muy difícil de explicar, y que me recordó los meses siguientes a la muerte de mi padre, cuando uno no comprende cómo podrá vivir después de una pérdida tan cercana.
Tiempo después hojeé "Dibujos animados" y me gustó bastante menos. Pero seguía buscando periódicamente artículos y prólogos suyos, porque era un hombre sabio y leerle siempre despertaba mi curiosidad.
Hace un par de años vino a la ciudad a presentar a Punset en una conferencia. Yo lo reconocí y me puse muy nerviosa, y por primera vez comprendí lo que siente una adolescente cuando se cruza con el ídolo al que admira. Estuve tentada a acercarme a él, estaba solo en una esquina porque todo el mundo prefería hablar con la estrella mediática. Pero, ¿qué iba a decirle? No me vi capaz. Me quedé a la conferencia sólo por escucharle. Y pude ser testigo de su generosidad y su humor.
Mi pésame para todos aquellos que hoy lloran su ausencia. Porque, una vez más, sólo nos queda aprender a seguir con este vacío.
Las voces del Pamano
Jaume Cabré, editorial Destino, 2007.


Silencio. Años que pasan, muertos que
se acumulan y heridas que no se cierran.
Una ceremonia de beatificación en el
Vaticano. Una profesora que prepara un libro sobre la historia de las
escuelas rurales y encuentra por azar un cuaderno manuscrito: una
larga carta de un maestro hacia su hija, cuarenta años atrás. Un
secreto y una doble vida.
El pueblo de Torena, en el valle del
Pallars, en Lleida. Allí conocemos al alcalde falangista, al
maestro, a la señora de la familia más rica. Es la inmediata
posguerra, en muchas casas lloran a sus muertos y aprietan los
dientes cuando tienen que mirar hacia los verdugos, que viven en la
calle de enfrente. Nadie olvida, los años pasan, las venganzas se
suceden y cada vez hay más muertos y más rencor.
Esta es una novela larga, construida
sobre al superposición de distintos planos temporales que nos
explican el futuro y el pasado de cada personaje. Nos habla de
fidelidades y de traiciones, de venganzas y rencores, de crueldades,
de héroes, de mártires. De poder, de estrategia, de dinero. De
vencedores y vencidos. Del recuerdo y el poder de la memoria. De
manipulación. De los que consiguen los que quieren y los que se
quedan por el camino: “nunca dejes de hacer lo que tienes que hacer
si crees que tienes que hacerlo”.
A mí me ha gustado bastante. Es una
novela absorbente, muy poblada, con un par de puntos álgidos que
realmente me han sorprendido. Me quedo con la fascinación que es
capaz de ejercer Elisenda, auténtico motor de todo lo que consigue;
y sobre todo, con los Serrallac, padre e hijo, que evolucionan la
figura del enterrador filósofo y la transforman en artista. Para mí,
la confesión de Elisenda con su tío fue de esos impactos que te
hacen cerrar el libro y pensar “no me lo puedo creer”. Ya me
contaréis qué parte os ha gustado más.
“¿Sabes, hijo? Los cementerios de
los pueblos pequeñitos siempre me han recordado a las fotos de
familia: todo el mundo se conoce y está quietecito, uno junto al
otro para siempre, cada cual mirando hacia su sueño. Y con los odios
desorientados por tanta quietud”. (p. 599).
miércoles, 5 de octubre de 2011
Niños feroces
Niños feroces, Lorenzo Silva, Destino, 2011
La nueva novela de
Lorenzo Silva es la historia de Lázaro, o la de su profesor, o de la de Jorge
García Vallejo…
El protagonista más
joven de la historia es un aprendiz de escritor que aún no ha encontrado la
manera de enfrentarse al papel. Gracias a su profesor del taller de escritura,
el otro Lázaro (éste guía al primero y el primero nos lleva a nosotros),
consigue pasar de los 140 caracteres tan propios de su generación y escribir el
relato que le ha regalado.
A partir de aquí se
superponen, al menos, tres planos narrativos, tres vidas y tres momentos
históricos. Silva pasa por la Guerra Civil ,
la Segunda Guerra
Mundial, las SS, Irak, el conflicto de Afganistán, Couso… para conseguir un
ensayo novelado sobre los conflictos bélicos y sus personajes, casi siempre
niños que conocen el horror, porque “el horror es quien se lo ha infligido a
otros”. Destaca, sobre todo, la evolución del joven de primera línea de
batalla, aquél que en 1936 luchaba por unos ideales (equivocados o no)
dejándose el alma y casi siempre la vida; y el de hoy, militar de “misiones
humanitarias”, que sólo abre fuego si le atacan y que no siente ese viejo
orgullo ni la temida culpabilidad, es simplemente su deber.
Pero, a la vez,
consigue hablar de la novela de la novela, pura metaliteratura, contándonos los
métodos del escritor, los fines, las fórmulas.
Niños feroces es un juego narrativo que te obliga a leer
despacio, que llena las páginas de datos, referencias bibliográficas y
cinematográficas, de menciones actuales (Youtube, Círculo de Lectores, pirateo
digital, telebasura, el 15M) y de personajes históricos (Kafka, Grass, Graves,
W. Benjamin) al que se le supone un enorme trabajo documental y años de
lectura.
Es, sin duda, la
novela más compleja que he leído de Silva, lejana, o no tanto, de los casos
policíacos de otras veces, y a mi entender un salto de calidad, aunque
“divierta” menos. Una novela
recomendable para sus seguidores y para los fanáticos de la historia y sus batallas.
Lo mejor: “La
revolución es la tarea de una resuelta minoría inasequible al desaliento”, José
Antonio Primo de Rivera (destacado y ensalzado en su biografía por Torrente
Ballester)
Lo peor: quizá el exceso
de datos para los ignorantes en la materia (es decir, yo…). A veces cuesta
seguir el hilo de Historia.
Os dejo el vídeo
donde el propio autor explica su novela
Virginia
martes, 4 de octubre de 2011
Baby's in black
Arne Bellstorf, Sins entido, 2011.

Sins Entido abre la temporada con esta novedad que relata la relación entre Stuart Sutcliffe y Astrid Kirchherr a principios de los años sesenta. Stuart se había trasladado a Hamburgo para tocar el bajo con el grupo de música al que pertenecía y en el local en el que actúan conoce a una joven fotógrafa alemana, Astrid, cuyos amigos están emocionados con la música de la banda. El grupo en cuestión es prácticamente desconocido y Astrid se ofrece para hacerles una sesión de fotos; su nombre es "The Beatles". Astrid pasará a la historia de la banda como amiga del grupo y como inspiradora del peinado con el que se hicieron mundialmente famosos.
El cómic tiene una ilustración atractiva, sencilla y expresiva, pero narrativamente carece de ritmo, no resulta emocionante, me parece muy plano. Bellstorf quiere centrarse en los dos protagonistas y dejar a un lado a John y Paul, pero esta historia no me transmite por qué, sin ellos, Astrid y Stuart son especiales: no empatizamos con la pareja, no comprendemos qué les une (se supone que él desconoce el alemán y ella sólo chapurrea un poco de inglés), los dibujos insisten en miradas intensas que el papel no consigue transmitir, y parece una cuenta atrás para narrar los dolores de Stuart que desembocan en un dramático final. No merece la pena.

Sins Entido abre la temporada con esta novedad que relata la relación entre Stuart Sutcliffe y Astrid Kirchherr a principios de los años sesenta. Stuart se había trasladado a Hamburgo para tocar el bajo con el grupo de música al que pertenecía y en el local en el que actúan conoce a una joven fotógrafa alemana, Astrid, cuyos amigos están emocionados con la música de la banda. El grupo en cuestión es prácticamente desconocido y Astrid se ofrece para hacerles una sesión de fotos; su nombre es "The Beatles". Astrid pasará a la historia de la banda como amiga del grupo y como inspiradora del peinado con el que se hicieron mundialmente famosos.
El cómic tiene una ilustración atractiva, sencilla y expresiva, pero narrativamente carece de ritmo, no resulta emocionante, me parece muy plano. Bellstorf quiere centrarse en los dos protagonistas y dejar a un lado a John y Paul, pero esta historia no me transmite por qué, sin ellos, Astrid y Stuart son especiales: no empatizamos con la pareja, no comprendemos qué les une (se supone que él desconoce el alemán y ella sólo chapurrea un poco de inglés), los dibujos insisten en miradas intensas que el papel no consigue transmitir, y parece una cuenta atrás para narrar los dolores de Stuart que desembocan en un dramático final. No merece la pena.
domingo, 2 de octubre de 2011
Fuerza y Honor
Fuerza y Honor. Fernando Rueda y Silvia Casasola. Temas de Hoy. 2008
Los primeros recuerdos que tengo de Juan Antonio Cebrián son
de mi época de instituto, esas noches
eternas intentando estudiar lo que no había estudiado en tres meses (sí,
yo era de esos). La compañía de aquella voz en las noches fue seguro, mucho más
instructiva que lo que pretendía meterme en la cabeza. Su forma de narrar la
historia me apasionaba tanto que desde aquellos días no he dejado de
disfrutarla.
Aún hoy en día llevo “pasajes de la historia” en mi móvil y muchas
noches me sigo acostando con su voz, ahora ya grabada.
Este libro está hecho a la memoria de un gran hombre de
radio, a los que los seguimos durante años nos enseña ese lado personal que
desconocíamos pero que se intuía en su forma de ser. No le hizo nunca falta la
visión para tener mucho más sentidos y sentimientos que la media. Escrito por
su mujer y uno de sus mejores amigos, Fuerza y Honor, el lema con el que
cerraba sus programas, es una calle que
me he atrevido a recorrer cuando se cumplen 4 años de su injusta muerte.
Un
libro hecho desde el corazón recordando a una persona que admiras y quieres,
retazos de una historia compartida y disfrutada.
Para los que le conocieron o para los que deseen conocer a
alguien muy especial con una vida difícil pero increíblemente apasionante.
Lo Mejor: Volver a sentir en sus páginas ecos de tu propio
pasado, escuchando la radio de noche.
Lo Peor: Que el destino no nos dejara disfrutar de su
talento muchos más años.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Yo confieso
El vicio, el gusto o el placer de leer se consigue muchas
veces cuando te desprendes de tu vida en cada hoja y consigues vivir otras
vidas; disfrutar otras experiencias, sentir otros olores o sufrir otros
dolores.
Pocos libros lo consiguen. Vivir casi como si fuera la tuya,
otra vida en medio de cada párrafo es casi imposible. Yo confieso, que este
libro lo ha conseguido y con creces. Mi más sincera felicitación al autor.
Extraordinario trabajo.
El argumento y los porqués os los comentó Iris en su reseña,
yo sólo quería agregar que he disfrutado con cada página, como ella y como
todos los que lo tengáis en vuestras manos, he vivido la vida de Adriá y cada
una de las páginas ha sido un auténtico placer.
Os recomiendo encarecidamente el libro, son oportunidades
que aparecen con cuentagotas y que no se deben dejar escapar.
Lo mejor: Todo. Es maravillosamente diferente. El capítulo
24 en el que entremezcla el exterminio judío con la Inquisición, es de lo mejor
y más inteligente que recuerdo.
Lo peor: Nada.
martes, 20 de septiembre de 2011
El síndrome de albatros

El síndrome de albatros. Gonzalo Suárez. Seix Barral 2011.
Lo acabo de terminar y no sé si me ha gustado o no, lo que sí sé es que me ha sorprendido y eso (creo) es bueno.
Esta es la historia de un sueño. O el sueño de una historia. No estoy seguro.
Bueno os cuento de lo que (creo) que va el libro: Una viuda invita a un escritor a su casa y le lee una obra de teatro que ha encontrado entre los papeles de su difunto; una obra teatral protagonizada por tres personajes: un marido, una mujer, una amante. La viuda está empeñada en analizar la obra como la verdadera vida de su difunto y, por tanto, desea localizar a la amante para “quiero que la traigas aquí por los pelos del pubis para arrancárselos a dentelladas” (palabras textuales del señor Gonzalo Suárez).
El asombrado protagonista se va corriendo de la casa atemorizado por la actitud de esa viuda loca (llamada Ludivina…), se aleja por la acera de la estrafalaria casa y al mirar la fachada, se vuelve sorprendido al observar algo inesperado, algo que no estaba allí antes. Algo demasiado cercano a su vida personal.
Personajes que van y vienen, reales o soñados, situaciones rocambolescas, cuentos que son realidades y verdades que son simples obras de teatro…
Lo sé, todo es confuso; pero acaso no es la vida una confusión terrible y corta. ¿Acaso no son reales los sueños en el momento de soñarlos?
Lo mejor: Parecía una novela diferente, curiosa, intrigante. Pero creo que la releeré cuando tenga los años de Gonzalo Suárez a ver si la entiendo mejor. Porque, sinceramente, no se como acaba...
Lo peor: La pesada obsesión de este señor por el sexo. Venga o no a cuento el mete frases obscenas, situaciones terriblemente soeces que no pegan ni con cola en la narración. No son necesarias I think.
Sed buenos.
lunes, 19 de septiembre de 2011
La voz dormida

La voz dormida, Dulce Chacón, Punto de Lectura, 2006
Benito Zambrano es uno de mis directores de cine preferidos. En octubre estrenará su última película, una adaptación de la novela. Así que me he puesto manos a la obra.
La voz dormida es la historia de Pepita y Hortensia, de todas las presas de las Ventas, de todas las mujeres de la guerra. Éste es su homenaje, una representación de miles de historias.
Y como en tantas otras películas y libros (ahora mismo tenemos entre los más vendidos Riña de gatos, El tiempo entre costuras, Dime quién soy...) trasmite tristeza, crueldad, angustia, injusticia y dolor, porque si dura fue la guerra, tanto o más fue la posguerra, soportando hambre, detenciones, fusilamientos y miedo. Pero el miedo agudiza el ingenio, y a lo largo de las páginas de este libro, a veces, se escapa una media sonrisa al leer cómo afilaron el ingenio para esquivar las restricciones y burlar la vigilancia a la que estaban sometidos.
Pasan los años y siguen impactando los testimonios de aquella época, sea cual sea su narrador, sea cual sea el prisma desde el que se cuente. Y aunque cada vez queden menos testigos directos de lo que fue, los autores siguen insistiendo con un tema difícil, quizá porque los que no lo vivimos sentimos la necesidad de saber más para entender.
Esperaré a ver la película para poner cara a Reme, Tomasa, Elvira, Pepita y Hortensia, para volver a sentir angustia con su sufrimiento, para alegrarme de las fugas y contener las lágrimas cuando las cosas no acaban bien. Seguro que Zambrano no defrauda, porque maneja a la perfección los sentimientos.
Lo mejor: “Delirar es soñar. Y soñar es sentirse lejos. Soñar es estar de nuevo en casa”.
Lo peor: Saber que todo fue real
Vidas que todo el mundo debería leer.
Virginia
viernes, 16 de septiembre de 2011
Los idus de Marzo

Los Idus de Marzo. Grijalbo. 2009. Debolsillo 2010.
Mucha gente sigue pensando que a los que trabajamos con libros, no nos es necesario o nos gusta que nos regalen libros. Falso. Calumnias. Que no vamos, que a mí me encanta que me los regalen. Éste fue el caso. (Mil gracias).
No había leído nada de Don Valerio Mássimo Manfredi, tenía ganas de ponerme con la trilogía de Alejandro pero aún no he sacado tiempo.
El regalo de Los Idus de Marzo hizo que comprobara que es un magnifico contador de historias. Comparable con Posteguillo en que logra hacer que olvides que estás leyendo una novela histórica, consiguiendo que lo único que te importe sean los personajes. En esta ocasión nos convertimos en, nada más y nada menos que en el emperador Julio Cesar. Concretamente viviremos en las 48 horas antes de que el buen Cesar le hicieran pedir pista antes de tiempo de esta vida.
Muy recomendable para todos los que quieran sentir en carne propia como se maquina un magnicidio que cambió la historia para siempre.
Lo Mejor: La historia es siempre la mejor novela y entre estas 300 páginas hay mucha historia y muy buena novela.
Lo Peor: Yo le hubiera metido mas acción, pero claro es que a la vez estoy con Las legiones malditas y ahí hay mucha tela, ya os contaré.
Sed buenos.
jueves, 8 de septiembre de 2011
Que empiece la fiesta

Que empiece la fiesta, Niccolò Ammaniti, Anagrama, 2011
Pero Ammaniti prefiere empezar a hablarnos de una secta satánica venida a menos y dejar LA FIESTA para la segunda mitad del libro.
Así que nos presenta a estos cuatro amigos fanáticos del Maligno que lo más arriesgado que han hecho como grupo es ocultar al resto su existencia.
De otro lado está Fabrizio Ciba, escritor joven, apuesto, mujeriego y relativamente exitoso, que se vende más en el papel couché que en las críticas literarias.
En capítulos cortos va solapando ambas historias (descripciones más bien), sin más acción que el paso de los días, hasta que conseguimos hilar a todos los personajes en la famosísima fiesta de Sasà Chiatti, uno de los mayores acontecimientos de los últimos años, que acaba convirtiéndose en una bacanal sin sentido, con famosillos, jirafas, sacrificios humanos, alcohol y flirteos.
Ammaniti ha querido hacer una crítica a la Italia de Berlusconi, una ridiculización, ironía y caricatura… Y quizá lo haya conseguido allí, pero yo no he llegado ni a reírme ni a entender el por qué de estas dos historias para hacerlo. Debe ser que el humor italiano es diferente.
Y poco más puedo contar, porque el final… el final no pega.
En fin, muchos nombres, personajes sin peso que entran y salen e interrumpen la atención, y por más que lo he intentado no he llegado a conseguir lo que el autor pretendía.
Ni fu ni fa
Virginia
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