miércoles, 28 de julio de 2010

Nat y el secreto de Eleonora




Anik Le Ray (texto), Rébecca Dautremer (il.) Edelvives 2010

Tratándose de un nuevo álbum ilustrado de Rébecca Dautremer para Edelvives, no podía ser de otra manera; encontramos de nuevo una bella historia para niños y no tan niños magníficamente ilustrada.

Para los que no conozcáis a Rebecca, es la que ha hecho de libros como Enamorados de Kokinos o Princesas olvidadas o desconocidas, también de Edelvives, un éxito de ventas entre el público más menudo y los apasionados de los libros “bonitos” que nos gustaría tener en casa, como yo.

En este caso nos encontramos con una familia que vuelve a casa de la abuela cuando ésta ha muerto para hacerse cargo de ella. Nat, nuestro pequeño protagonista, recibe como herencia una llave que abre la biblioteca en la que se encuentran todos los libros que su abuela le leía. Pero lo mejor de todo, es que cuando entra, los personajes salen de los cuentos para pedirle ayuda a Nat: si los venden, desaparecerán para siempre y es por eso que Natanael, atrapado por un maleficio, se embarcará en una gran aventura para evitar que sus amigos se desvanezcan.

Muy original la idea de que Caperucita roja se vaya quedando de rosa palo o que Alicia se haga transparente a medida que pasan las horas y se acaba el plazo de salvarlos a todos.

El libro es la adaptación al papel de la cinta francesa Kérity, la maison des contes, ilustrada también por Rébecca Drautremer, que espero llegue pronto a España.

Muy recomendable; espero que os guste.

Noelia

Amor en Venecia, muerte en Benarés

Geoff Dyer, Mondadori, 2010.

Amor en Venecia me ha gustado bastante. Un periodista inglés, cuarentón, aburrido de su trabajo, es enviado a Venecia para entrevistar a la madre de una cantante a la vez que cubre la Biennale. Le emociona la perspectiva de una fiesta continua. Allí encontrará un calor infernal, muchos conocidos, litros de alcohol, drogas en abundancia, exposiciones y una mujer hermosa con la que mantendrá un breve romance. Narrado en tercera persona, con diálogos brillantes, tiene toques de humor y un estilo muy fluido que denota su conocimiento del oficio.

Muerte en Benarés me ha gustado menos. Nuestro periodista viaja a la India para cubrir un reportaje sobre sus hábitos funerarios. La ciudad le fascina y decide quedarse indefinidamente. Allí se dedica a pasear y observar: el caos, la luz, la afluencia, los colores, los templos, los monos... Todo lo sorprendente tiene espacio y nada parece sorprender. Los días van pasando y su actitud indolente evoluciona hacia una pasividad en la que su yo va desapareciendo, un estado similar al de los santones meditativos que le rodean. Ahora bien, a mí este cambio me ha resultado difícil de seguir. Jeff se relaciona cada vez con menos gente, cada vez está más delgado y cada vez desea menos las cosas, pero el lenguaje con el que pretende transmitir la filosofía que sigue es contradictorio en su afán por abarcarlo todo, por transmitir lo habitual de la contradicción, por orientalizar la mirada occidental. A medida que Jeff deja de ser un turista para convertirse en un habitante, su discurso cambia, pero el lector no comprende el cambio. Las cosas cambian, pero no sabemos cómo ni hacia dónde.
Es una lectura entretenida, sobre todo la primera parte, pero no imprescindible, salvo quizá para amantes de Venecia o de Benarés.

miércoles, 21 de julio de 2010

No pienses en un elefante

Lenguaje y debate político. George Lakoff, editorial Complutense.

La Complutense es la universidad donde cursé mis estudios superiores. De ella guardo un recuerdo ambiguo, que combina la profundidad y la burocracia, el saber y la masa, las oportunidades diluidas en el ancho mar de la oferta. El texto de Saramago que reseñé hace unos días, publicado por la editorial de la universidad, despertó en mí el deseo de acercarme al ensayo universitario. Pienso que es una gran idea, muy desaprovechada, que esta editorial seleccione textos que considera relevantes para difundirlos entre el público no especializado. Así llegué a No pienses en un elefante.

George Lakoff es un especialista en comunicación política. Desde su posición demócrata analiza el lenguaje de los políticos estadounidenses. Este libro se basa en dos soportes básicos: por un lado, el efecto de los marcos de referencia (asociaciones mentales inconscientes: pensar en un elefante nos hace pensar en una trompa, en tamaño grande, quizá en el circo o en África...), por otro, dos modelos de estructuras familiares que sintetizan las ideas de los dos grandes partidos políticos.
Los republicanos, en grandes líneas, se caracterizarían por la familia de padre estricto, basada en un mundo peligroso y difícil, donde los hijos deben ser educados a través del castigo y la disciplina para no caer en los peligros que les rodean. Si su educación es exitosa, se consiguen hijos independientes y moralmente disciplinados, cuyos éxitos se deben al esfuerzo personal frente a los demás.

Los demócratas siguen un modelo que Lakoff denomina "de padres protectores", donde ambos progenitores comparten la tarea de educar a sus hijos. Creen que el mundo es un lugar esencialmente bueno que podemos contribuir a mejorar. La crianza se basa en los conceptos de empatía y responsabilidad. Estos conceptos no finalizan en la edad adulta, pues los padres pueden continuar empatizando y ayudando a sus hijos y a aquellos que los rodean.

Lakoff afirma que los conservadores llevan años estudiando el efecto de los marcos en su electorado y pone ejemplos concretos de expresiones de los discursos republicanos y los marcos que despiertan en los votantes. Atribuye a esta capacidad el éxito de los conservadores en la política estadounidense (el libro es de 2004). Se detiene en algunas expresiones de Bush, Bush Jr o Reagan, hace un análisis en profundidad de los motivos que pudieron llevar a Schwarzenegger a ser gobernador de Florida. Estudia dónde llevan ventaja los conservadores y llama a los progresistas a unirse y a aprender a usar el lenguaje en su beneficio.

Me ha gustado mucho. Es interesante, fácil de seguir, aunque quizá la estructura lo hace un poco repetitivo (son artículos publicados originalmente en diversos medios, por lo que la síntesis de sus ideas aparece en cada capítulo). Nos enseña a escuchar con detenimiento a aquellos que nos gobiernan o que aspiran a hacerlo. Merece la pena.

miércoles, 14 de julio de 2010

Los amantes tristes


Los amantes tristes, Eugenia Rico, Baladí, 2010
Hace años que había dejado de recibir libros como regalo de cumpleaños. Quizá tratar a diario con ellos puede parecer, para el resto, algo demasiado reiterativo como presente. Sin embargo, y tal y como dice la dedicatoria "nunca puede faltar un libro en un cumpleaños".
¡Y qué libro!.
Ediciones Baladí ha decidido abrir una línea editorial bajo el nombre de Caleidoscopias en la que reeditan novelas cortas. Son obras de pequeño formato, gran diseño y mejor calidad. Y Los amantes tristes es el primer título de la colección, en una edición cuidada (mimada, diría yo), con ilustraciones de Santiago Sequeiros y una introducción a la que no se le puede quitar ni un punto ni una coma.
La trama se centra en el triángulo amoroso entre Antonio, Jean Charles y Ofelie, en medio de un París invernal y bohemio. Es una historia de amores imposibles en la que la autora nos ofrece, además, ciertas líneas filosóficas e incluso psicológicas a través de sus personajes. Y que nos llevan a un final sorprendente por lo feliz, bonito por lo "increíble".
Desde luego, una gran novela corta que guardaré cuidadosamente para releer de vez en cuando, volver a pasear por aquel París donde la tristeza se te queda atrás, y enamorarme de las historias de amor mientras Amaral canta desde el fondo de la habitación :)
Muchísimas gracias compañeros!!!!!!
Virginia

sábado, 10 de julio de 2010

Los gozos y las sombras


Los gozos y las sombras, Gonzalo Torrente Ballester, Alfaguara, 2010
Hace años leí La saga/fuga de J.B. y la verdad es que no recuerdo muy bien qué sensaciones me produjo, y esto ya dice algo.
Los gozos y las sombras nos presenta las luchas familiares de Pueblanueva del Conde. En ella Rosario, Cayetano, Carlos Deza y el resto de Churruchaos pujan por el poder, por el control económico y la fama social. Hasta que entran en juego las pasiones y todo parece hacerse un poco más confuso.
Escrita entre 1957 y 1962, es considerada una de las obras cumbres de la literatura española del S.XX. Y en ella se refleja de forma realista una época de cambios, de nuevos señores, de los movimientos sociales y económicos anteriores a la guerra que prometían ofrecer mejor calidad de vida.
Me ha gustado, y casi aliviado, comprobar que todas las intrigas y maledicencias que vemos hoy en día en cualquiera de nuestras situaciones cotidianas se producían años atrás con la misma intensidad, aunque quizá no fueran tan populares y bien vistas.
Recomiendo la obra para quien quiera adentrarse en una villa gallega y su costumbrismo, para quien le interesen las polémicas familiares y para los demás también.
Muy recomendable para todos y en cualquier momento (pese al volumen físico de la obra)
Virginia

viernes, 9 de julio de 2010

El primer día


El primer día. Marc Levy. Planeta. 2010

Pues en estos días de “reposo” veraniego, me dio por seguir mi camino por la literatura de un Marc Levy que me encandilo en “las cosas que no nos dijimos”. Y además, siguiendo mi línea, como la portada tenía unos colores muy llamativos… que os voy a contar. Que lo leí.

Y lo que me encontré en la portada fue un libro que te vendía una historia de amor. Simple, sencillo, viejo como la tos. El amor, ese sentimiento que mueve montañas, causa revoluciones y justifica comportamientos agrestes. Y como me apetecía ver como otros también sentían esas mariposas en el estomago que dicen que es el mayor síntoma de amor, me deje llevar por las primeras páginas del libro del francés. Pues bien. Señoras y señores. De amor poquito poquito y más cursi que Amaral en concierto acústico. En fin, que lo que encierra la novela de Levy no es más que un Indiana Jones a la vieja usanda. Vease:

Adrián, astrólogo, apasionado por descubrir de donde vino la primera luz que alumbro el universo ( ahí es nada ) y Keira arqueóloga que trabaja con ansias para encontrar el primer ser humano, como todo arqueólogo que se precie. Sigo.

Un objeto extraño, oh¡¡ una retahíla de viajes por el mundo encontrando el verdadero significado del objeto, su poder… oh¡¡ y unos enemigos, malos, pero malos a rabiar… ufff¡¡¡ que serán capaces de matarlos por robarles ese objeto todopoderoso. Y ya. No hay más.

Feliz verano y paciencia que pronto encontraré un libro que me apasione, que ya toca.

Lo Mejor: me sigue gustando la forma de escribir de este hombre. Sencilla, fácil, agradable.

Lo Peor: Pues que yo quería sentir las mariposas del amor en el estomago y he acabado mareado con 480 páginas de viaje alrededor del mundo. Por cierto… ¿Qué sienten las mariposas en el estomago cuando se enamoran? Pensadlo.

martes, 6 de julio de 2010

Democracia y universidad

José Saramago, Universidad Complutense, 2010.

Este breve librito recoge una conferencia que Saramago impartió en el 2005 en la Complutense para invitar a reflexionar sobre el papel de la universidad en la sociedad. Habla de la perversión del lenguaje, de la diferencia entre educación e instrucción, de la falta de educación como consecuencia de que la familia y la sociedad no se ocupan de ello, de la imposición del poder económico sobre el político, de las utopías... La universidad no debe ser una fábrica de licenciados en masa, sino un lugar de reflexión y confrontación de ideas. Educar en valores cívicos. Busca despertar nuestro sentido ciudadano, en el que nos sentimos parte de la sociedad, intentamos cambiar lo que no está bien, nos implicamos con nuestro entorno y exigimos a los gobernantes responsabilidad en sus funciones.

Es una lectura muy interesante, que no nos roba tiempo pero cuyas ideas quedan rondándonos en la cabeza, y despierta ternura oírle hablar de la juventud y del futuro, ya entonces consciente de que no le quedaba mucho tiempo de vida.
Este es el problema, familia y sociedad en crisis, desmembrada una, perpleja otra; por tanto, en esta situación, la única salida que se ve en el horizonte es la escuela: el último refugio, la última esperanza.
Sin embargo la escuela no puede educar, no tiene los medios, no sabe, no nació para eso; sustituir lo que sería la responsabilidad y la competencia de la familia y también, de alguna forma, de la sociedad, no tiene por qué recaer sobre la escuela y los profesores, porque esa no es su misión.
A la escuela, sea a la primaria, a la secundaria o a la universidad, llega lo que la sociedad está produciendo, y si vivimos un proceso de deseducación sistemático y profundísimo, donde los valores se trastocan y uno a veces cree habitar en la selva, el producto humano -ahora se diría así, producto- con conocimientos científicos recibidos en la universidad, científicos o literarios, de alta calidad, puede estar totalmente deseducado...
Hablamos de un caso extremo, porque lo normal es que ni la preparación científica o literaria sea tan buena, ni la deseducación tan extrema, pero la caricatura ayuda a entender el retrato.

Absolutamente recomendable.

domingo, 27 de junio de 2010

Blackout

Gianluca Morozzi, Alba oscura, 2010.

Bolonia, 15 de agosto. Festivo. La ciudad vacía. Un calor insoportable.

Aldo Ferro, cuarenta años. Asesino, torturador, sádico. Lleva una doble vida, la del propietario de varios locales nocturnos, casado y con un hijo, y la del creador de snuff movies.

Claudia, 24 años, camarera en un bar de mala muerte donde es obligada a llevar un uniforme casi pornográfico y cuyo jefe la acosa, trabaja en verano para pagar la matrícula de la universidad. Su novia, Bea, lleva semanas fuera por trabajo.

Tomás, 16 años, ha conocido a su novia Francesca, de Parma, por internet. Después de mucho planearlo, hoy escaparán juntos a Ámsterdam, para alejarse de la familia maltratadora de Francesca y estar juntos por fin.

A las 17:03 horas coinciden en el vestíbulo de un edificio de 20 pisos con dos ascensores. Uno está estropeado, así que montan juntos en el otro ascensor.

Se detiene entre los pisos 11 y 12. Luz verde, calor asfixiante, muy poco oxígeno. Olor rancio a sudor. Sed. Falta de espacio. Ferro mira con ojos de deseo las piernas de Claudia, muy visibles bajo el corto uniforme. Piensa en la de combinaciones que podrían filmarse con el adolescente y la camarera, y en la navaja que lleva en el bolsillo. Pasan las horas, y nadie les socorre...

Una trama bien planteada, que engancha rápidamente. Me gusta mucho cómo funciona el triángulo: probablemente, si Ferro se hubiera encontrado solo con Claudia la hubiera violado en la primera media hora. Si Claudia y Tomás o Tomás y Ferro se hubieran quedado encerrados solos, la tensión hubiera sido mucho menor. Pero el tercer elemento obliga a Ferro a controlarse, a sabiendas de que en algún momento los rescatarán y no pueden descubrir su otra vida. Para potenciar la empatía con Claudia, los otros dos personajes se dibujan a la contra: Ferro, que acumula todos los rasgos para asquearnos, y Tomás, tan joven, no se atreve a oponerse abiertamente a Ferro (por otra parte, al ser el más gris de los tres, va perdiendo protagonismo progresivamente, para favorecer la identificación con Claudia).

Sin embargo, cuando los hechos se precipitan, Claudia no es tan débil como la situación podría dar a entender, y se defiende. La situación cambia, pero se mantiene la tensión, el calor, la sed, la falta de espacio, el olor, el asco.

Hay un giro más y el final se me antoja desconcertante. Una parte me parece brillante, otra, muy forzada. Enlaza con una tendencia fácil de apreciar desde el principio: el exceso, la desmesura, la vulgaridad que marcan el texto. El autor elige construir desde lo explícito, resultar desagradable y ofensivo. Hay elementos que a mí me sobran: el pelo verde de Claudia, el sueño de Claudia que le impide oír la proposición de Ferro a Tomás, el estado catatónico de Tomás, el "¿qué queréis decir con que me estabais esperando?", el "debo firmar el acuerdo, ¿verdad?", pero sé que están en consonancia con el texto, que suman y suman y suman para que todo desborde como lo hace.

El original es de 2004. Me sorprende esa fecha, creo recordar que entonces quizá éramos espectadores más ingenuos. Tiene una versión cinematográfica del 2008, de la que he visto el trailer y en la que aparantemente sólo mantienen la idea de tres personas encerradas en un ascensor, porque los personajes no parecen ser los mismos que los del libro.

Lo mejor: la atmósfera asfixiante.

Lo peor: la vulgaridad.

viernes, 25 de junio de 2010

EL ASEDIO.


El Asedio. Arturo Perez Reverte. Alfaguara.

Vaya por delante una afirmación: yo soy Revertiano. Cien por cien. Gran parte de sus artículos y novelas me han dejado plenamente satisfecho. Dicho esto debo afirmar, con gran dolor, que ésta su última novela, me ha parecido un auténtico tostón. He dicho.

Reverte nos intenta contar una novela policiaca, en un entorno histórico muy definido con una correlación de personajes excesiva que se pierden irremediablemente en una verborrea de tecnicismos sobre navegación y armamento. Los que le llevamos leyendo muchos años conocemos su cada vez más acuciante pasión por dichos ámbitos: El Mar y la guerra. Pero esta vez se ha pasado. Ha querido meternos dentro de la historia toda su sabiduría y lo ha conseguido, aunque para ello tanto la historia como los personajes hayan quedado gravemente dañados. Se convierten en algo secundario. Y eso, a mi entender es un gran error. Estaría estupendo si quisiéramos leer una enciclopedia pero no para entretenernos que teóricamente es lo que debe conseguir una novela.

Si dejamos a un lado la sapiencia del autor; ésta es la trama de (agárrense que vienen curvas ): Rogelio Tizón, comisario de policía obsesionado por entender las pautas de un asesino múltiple, Lolita Palma una soltera, pija , rica aficionada a la botánica que bebe los vientos por un lobo de mar de esos fornidos y con cara de malo-bueno que el cine tanto ha reflejado; Pepe Lobo, ( bien traído el apellido señor Reverte ), capitán mercante, corsario, deseoso de olvidar el mar y acosado muy educadamente por la pija; Simón Desfosseux, profesor de física, capitán francés dedicado a bombardear Cádiz durante 700 páginas ( apasionante ); Gregorio Fumagal, taxidermista ( si si taxidermista ) misántropo, y el típico personaje que pasaba por allí; Felipe Mojarra, guerrillero de Cádiz, explorador del ejército… y más y más y mucho mucho más. ¿Les ha quedado claro toda la amalgama protagonista? A mí tampoco y juro que me he acabado la novela tras dos meses de arduo esfuerzo.

En fin no les entretengo más que les recomiendo de Pérez Reverte, la carta esférica, la tabla de Flandes, cualquier Alastriste, la piel del tambor… cualquiera menos esta. Esta NO.

Lo Mejor: la última página. Todo mal tiene siempre un final.

Lo Peor: Las 751 páginas anteriores.

LA HIJA DE ROBERT POSTE


Stella Gibbons, Impedimenta, 2010.

Reconozco que las apariencias me pierden, y si decidí llevarme esta novela fue precisamente por eso: le he cogido un cariño especial a los libros que publica Impedimenta, pues son “distintos”, son una pequeña joya al alcance de todos los apasionados por la literatura.

No me había acercado hasta ahora a la literatura inglesa del XX, y menos aún al género cómico y desde luego ha merecido la pena, aunque me hubiera gustado poder disfrutar plenamente del libro si mi nivel de inglés y mi conocimiento de la cultura inglesa me lo hubieran permitido. Con esto me refiero a que aunque la traducción del texto sea impecable (según los expertos) es una novela que pierde la gracia al traducirse y ahora entenderéis por qué.

La hija de Robert Poste son los cinco años posteriores a la muerte de los padres de Flora Poste, la indiscutible protagonista de esta historia: una joven urbanitas de los años 20 que al encontrarse huérfana y no tener ninguna intención ni de ponerse a trabajar ni de casarse, decide buscar familiares lo suficientemente bondadosos como para que puedan hacerse cargo de ella. Es así como llega hasta Cold Confort Farm, en el condado de Sussex en el sur de Inglaterra: la granja en la que viven los Starkadder, una galería de multitud de personajes al cuál más “paleto” a los que decide civilizar. No puedo evitar comparar a Flora con esas chicas de los programas de la MTV que les cambian la apariencia a los concursantes, los modales… ¡si en el fondo todo está ya inventado!

Sin embargo, lo de que pierde la gracia al traducirse lo digo por esto: con este libro, Stella Gibbons, inventa un modelo de lengua que se ajustaba al habla rural de Sussex: propone una transcripción fonética de la lengua inglesa del sur (del tipo “Ni smorning” por “Nice morning”, “Ow ‘e is” por “How he is”, etc.) que para un inglés resulta desternillante, pero que a mí, la verdad, la ignorancia lingüística no me deja verle la gracia. Es decir, que hay una parte de la novela que sólo puede apreciarse en su lengua original, aunque esté bien transcrito y señalado en la presente edición. Y no sólo eso, sino que además inventa palabras que no tienen traducción al español, porque de hecho no tienen un significado concreto en inglés: son sugerencias conceptuales que se han convertido en clásicos de la lengua inglesa humorística: vamos, que sólo lo entienden ellos (si todos sabemos que son muy suyos, que lo de la integración con Europa….)

Pero bueno, no por esto pierde la gracia del todo, sino que el sarcasmo de la autora se deja ver en la forma de actuar de sus personajes, en sus gustos literarios, y en multitud de referencias a lo largo de toda la obra; se ensaña, pero muy sutilmente, con todos aquellos autores y libros sobre la educación de las jovencitas de finales del XIX, que también aparecen en la literatura española.

La verdad es que es una novela que transmite la tranquilidad del campo en el que se desarrolla y aunque no tenga una gran trama argumental, nos deja mucho más que un buen rato de lectura. Pero si pensáis que os vais a reír a carcajadas porque lo que reza el Sunday Times en la fajilla del libro (“Probablemente la novela más divertida jamás escrita”) para nada.

Noelia