martes, 18 de noviembre de 2014

Deja escapar a los lobos

Carol Rifka Brunt, Maeva, 2014.

"Es una novela lacrimógena", me dijeron cuando me la recomendaron. Y no les falta razón. June tiene 14 años cuando muere su tío Finn. El dolor es desgarrador, porque Finn era su maestro, su mejor amigo, el único que la comprendía. El distanciamiento con su hermana y el absorbente trabajo de sus padres obliga a June a pasar el duelo sola. Pero aparece Toby, el novio de Finn, del que June no sabía nada. June establece con Toby una relación secreta que oscila entre los celos y el descubrimiento, la vergüenza y el cariño. Pero todo es endeble y sabemos que se torcerá...
Dos cosas me han gustado de la novela: la facilidad para empatizar con June y el tratamiento realista de la marginación y el temor que rodeaba a los enfermos de SIDA en los años 80, cuando aún no se sabía demasiado de la enfermedad. No he leído nada que hablase de este tema y me ha parecido muy interesante el sufrimiento de los que lo rodean, que quieren cuidar de sus seres queridos pero temen continuamente el contagio.
A la vez, algo me ha rondado la cabeza durante toda la lectura: en mi opinión, es un libro para adolescentes. No porque June lo sea, ni por lo magnificadas que se viven las cosas a esa edad (y así nos lo cuente la narradora, que para eso es la protagonista) sino porque las pistas que nos conducen hacia algunas tramas secundarias (la relación con su hermana, con el compañero del colegio, o la insistencia en el cuestionamiento de la propia valía) son, quizá, demasiado evidentes. ¿Cambia algo el hecho de que fuera para adolescentes? Porque entonces el tema - la enfermedad, la muerte, la ausencia - me parecería valiente. Aún no he encontrado respuesta satisfactoria.
El libro es fácil de leer, y creo que probablemente igual de fácil de olvidar. Pero es entretenido y uno disfruta la lectura. A vuestro criterio lo dejo.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Sesenta kilos

Sesenta kilos, Ramón Palomar, Grijalbo, 2013
Una, que ya va afinando el gusto y las preferencias, oye hablar de una novela de narcos y bajos ambientes y se le hacen los ojos chiribitas. Pero hemos leído algo, y el listón ya tiene su altura…
El Nene y el Charli son dos "correveydiles" del trapicheo a las órdenes de Frigorías, pero quieren jugar en la primera división del negocio y hartos de comerse la peor parte del pastel deciden despistar sesenta kilos de farla pura al bueno del magnate y dedicarse al bon vivant al sol de cualquier paraíso.
Pero si ese mundo es traicionero también tiene una parte de corporativismo y colaboración que tapa, encubre y manipula. Y lo que parece una idea buenísima al amparo de la noche y unos tiros de coca, se complica y mucho con la luz del día, las armas, los ajustes de cuentas, asesinos a sueldo y amigos dispuestos a cobrarse cada favor. Y las mujeres, no olvidemos a las mujeres de los malotes, su verdadera perdición (toque machista al canto)
El tema y el planteamiento pintaban bien, pero el tono general tiene un punto de “chapuza” que me disgusta. No siempre el humor y la caspa son graciosos ni funcionan para aliviar la crudeza de un relato. Muy Torrente todo.
Si queréis contener el aliento con el tráfico de drogas, la prostitución y el hampa en general leed a maestros como A. Salas o Pérez Reverte.
Flojea tanto que lo he terminado a regañadientes
Yo creo que podréis pasar sin leerla, lo siento
Seguimos
Virginia


lunes, 27 de octubre de 2014

Nos vemos allá arriba

Nos vemos allá arriba, Pierre Lemaitre, Salamandra, 2014
En el año del centenario de la Primera Guerra Mundial nos encontramos con esta maravillosa novela, ganadora del Premio Goncourt en el 2013, que tiene sorprendida a media Francia con más de medio millón de ejemplares vendidos.
Después de haberla disfrutado os puedo asegurar que todo este éxito no es gratuito. Una novela bonita, de las de regusto al final, conmovedora, cómoda en sus líneas y tierna en lo más profundo de la historia.
Pocos días antes de la firma del armisticio que pondría fin al choque, con las fuerzas y la moral más que diezmadas, el teniente d´Aulnay-Pradelle decide levantar a sus tropas hacia un último ataque, una operación tan inconsciente como gratificante para sus propios intereses. Los soldados Albert Maillard y Édouard Pericourt  tienen ganas de volver a casa, de reencontrarse con los suyos y reincorporarse a la vida civil que dejaron tiempo atrás.
Pero en la guerra, sobre todo en la guerra, la avaricia, la sed de poder y las ganas de triunfo no siempre tienen un precio bajo. Ambos soldados acaban la operación gravemente heridos, rotos psicológicamente. Y toca volver.
Albert ha sido hasta entonces un pobre joven manipulado por su madre, falto de decisión y abocado a una vida predispuesta por los demás y la inercia de los días. Édouard pertenece, sin embargo, a una familia adinerada y poderosa ante la que decide no presentarse una vez acabado el conflicto. Las taras psicológicas y las cicatrices físicas hacen que ambos se alejen de su pasado y comiencen una serie de aventuras (y desventuras) en un país que no siempre les pone fácil la vuelta.
¿Cómo se reintegra uno a la vida “normal” después de haber infligido y sufrido los horrores de una guerra? Mientras las bombas estallaban en la trinchera de al lado el mundo seguía girando, y de los pobres soldados que con más o menos ímpetu defendían los intereses colectivos nadie se acuerda. Quizá levantar un monumento que recuerde al mundo cuán valerosos son sus hombres y qué poderosos sus gobernantes sea suficiente. O eso creen.
Una novela divertida, dura a veces, llena de ironía, aguda y ácida, a medio camino entre el drama psicológico y la crónica sociopolítica, que aborda temas como la capacidad de superación del ser humano, el egoísmo, la corrupción del poder, los entresijos de los gobiernos y la amistad y el compañerismo por encima de todo.
Precioso rato entre soldados locos
Merece mucho la pena
Leedla

Virginia

sábado, 27 de septiembre de 2014

Vestido de Novia


Vestido de novia. Pierre Lemaitre.  Alfaguara. 2014

Gracias a uno de esos lujos de ser librero, tuve la oportunidad hace unas semanas de empezar a leer una nueva novela de Pierre Lemaitre, último ganador del prestigioso premio Goncourt con su obra “Nos vemos allá arriba”. “Vestido de novia” es anterior a este;  Alfaguara la recupera y estará en las librerías el próximo 22 de Octubre.

 Aunque es una costumbre esto de poner en la contraportada “no vamos a contar nada de este libro” o “No dejes que nadie te desvele nada de esta historia”… voy a intentar contar lo justo y necesario, nada más.

Te invito a conocer a Sophie Duguet, una joven que comienza a preocuparte cuando se da cuenta de que pierde las llaves, que no sabe donde ha dejado sus cosas o no recuerda haber robado eso de que le acusan haber cogido en el super ni sabe qué ha pasado aquella tarde en que recupera el sentido mira sorprendida a su alrededor y su vida cambia radicalmente, para siempre.
Seguimos la angustia de una mujer atrapada en su pavor a perder la cordura cuando su conciencia desaparece, miedo a despertarse y comprobar que nada ha sido un sueño, sino su nueva triste realidad.

Pierre construye una novela con unos cimientos que en su comienzo parecen endebles pero que según va avanzando comienza a coger vigor, potencia, fuerza. Y que se alza página a página hasta conseguir llegar a lo más alto en su final.
Seré sincero, no me gustó el comienzo, me engañó. Pensé que Sophie era una tía despistada y nada más, que no había nada más detrás de eso. Hay más, mucho más.

Disfrutad de una novela con una estructura perfecta, de esas que están muy bien rematadas, cuasi perfectas, que te regala angustia y rabia en cada una de las partes que las divide Lemaitre.
La acabé en una tarde de esas de lluvia intensa, acabando el verano, cuando de repente la tormenta hace caer la noche antes de tiempo y cerrando la última página pensé que es un regalo saber leer, tener libros cerca y tranquilidad a tu alrededor para disfrutarlos.

Disfrutadla, muy recomendable.

martes, 9 de septiembre de 2014

Operación princesa

Operación princesa, Antonio Salas, Temas de Hoy, 2013
Me atrevería a decir que ésta es una de las reseñas más difíciles de todas las que he hecho, tanto por la complejidad de la trama argumental como por las sensaciones encontradas que provoca.
Prostitución, narcotráfico, clubes motoristas, corrupción, extorsión, censura, macrooperaciones judiciales… Un verdadero cóctel molotov en el que todos tienen intereses y nada sale gratis. Hay que salvar el pellejo y esperar que le explote a otro.
Antonio Salas es el pseudónimo bajo el que un periodista de investigación lleva años haciendo trabajos de cámara oculta. Ha estado infiltrado en ETA, en los Hammerskins, en redes narcos, trata de blancas… Su cabeza tiene un precio, arrastra condenas a muerte, amenazas y persecuciones que le obligan a vivir con una identidad falsa que le garantiza, al menos de momento, cierta protección. Ésta es su primera novela tras el éxito obtenido con ensayos como El Palestino, Diario de un skin, El año que trafiqué con mujeres… Estate atento, cualquiera de tus vecinos, el joven que se sienta a tu lado en el autobús o el cliente al que le vendes un libro puede ser algo más que un simple desconocido.
La historia de Operación princesa discurre sobre la vida de tres personajes principales que encarnan las claves del mundo que representan. Por un lado tenemos a Alexandra Cardona, una joven colombiana con un futuro prometedor como química gracias a su inteligencia y capacidad, pero que se ve obligada a huir de su país y recalar en España con la promesa de un contrato de trabajo y su consecuente prosperidad económica y social. La llegada al burdel del que será presa aleja, de pronto, cualquier esperanza de una vida mejor. Ángel, un motero atípico y demasiado neutro, decide tras algunos escarceos en los mundos más bajos, que ha llegado la hora de jugar en la primera división del narcotráfico. Para ello, y a sabiendas del error que comete, decide vender su alma al mejor postor, aceptar un trabajo tan sucio como peligroso y, sobre todo, procurando no tener que responder con su propia vida. Y, por último, Luca. Una joven guardia civil que una vez cerrado un impactante caso de asesinato de una prostituta en el que trabaja siente el impulso de seguir investigando quién es quién en el mundo del sexo.
Esta novela es tan todo que me resulta imposible contaros más sin contaros el resto, y aún así siempre me quedaría corta. Es demasiada novela para resumir en una reseña. Imposible
Todos hemos leído y oído acerca de los mundos sórdidos y los negocios oscuros en los periódicos o la televisión. Pero tener la suerte de que te lo cuente, en profundidad, alguien que ha vivido desde dentro las propias tramas de delincuencia más peligrosas del mundo es un plus de verosimilitud y valor impagable.
Novela dura, dramática, de las que te hacen contener el aliento y que deja un rastro de amargura, decepción e incredulidad… Una obra impactante y demasiado cruel para ser verdad, o precisamente porque es verdad todo parece más peligroso y delicado.
Desde luego Antonio Salas, sea quien sea, es un hombre de valor, el tipo de personas que de verdad cuentan la verdad aunque para ello tengan que arriesgar el pellejo.
Leedlo porque merece la pena absolutamente, pero no esperéis encontrar una novela ligera, porque de principio a fin os atraparán la intensidad y el desasosiego
Me ha dejado inquieta, pero ha valido tanto la pena que prefiero quedarme con la sensación de que cada trabajo de este tipo corta un poco más las alas a los delincuentes. Eso espero.
Recomendable al 100%
Virginia


viernes, 29 de agosto de 2014

Perfil asesino.

John Connolly, Tusquets, 2005.
Muy negros andamos por estos lares este verano...
Ya reseñamos en esta página (aquí) la primera novela protagonizada por Charlie Bird Parker, el expolicía cuya familia es cruelmente asesinada y que busca – y encuentra – al culpable. Parker pasa a trabajar como detective privado y algunos de los secundarios de esa primera novela, sus amigos, le siguen ayudando en la segunda (El poder de las tinieblas, más floja, más oscura, marcada por cierto tono quejumbroso y reiterativo del protagonista) y también en la tercera, la que ahora nos ocupa, que recupera lo mejor de la primera: las reflexiones sobre el mal, la posibilidad –cuestionada- de usar la violencia para hacer justicia, la necesidad de los débiles de ser ayudados, la pervivencia de las acciones del pasado suspendidas en el tiempo.
Charlie continúa su proceso de reconstrucción, pero ha sabido encontrar en su retiro en Maine la paz suficiente para seguir adelante. No cree en la reparación, pero sí en la expiación; porque el mal existe, yace bajo tierra, y a veces se producen grietas que le permiten salir a la superficie.
 “Aquél  fue mi primer vislumbre de la colmena que es este mundo, mi primera percepción de que el pasado nunca muere realmente sino que permanece vivo en el presente de una manera extraña y hermosa. Existe una interconexión entre todas las cosas, un vehículo entre lo que yace enterrado y lo que vive sobre tierra, una capacidad de mutabilidad que permite que una buena acción hecha en el presente rectifique un desequilibrio de tiempos pasados. En definitiva, ésa es la esencia de la justicia: no reparar el pasado sino, mediante una intervención posterior en la línea del tiempo, restaurar cierta armonía, cierta posibilidad de equilibrio, para que los vivos puedan continuar libres de carga y los muertos encuentren la paz en otro mundo”.

Una comunidad religiosa cuyos miembros desaparecen misteriosamente treinta años atrás. Una mujer que aparentemente se ha suicidado, aunque su familia piensa que no ha sido así. Un millonario con un secreto y un asesino que recurre a arañas e insectos para perpetrar sus crímenes. Escalofriante. Y, una vez más, merece la pena. Connolly, señores, es de los buenos. No lo dejen pasar.

sábado, 16 de agosto de 2014

Los cuerpos extraños

Los cuerpos extraños, Lorenzo Silva, Destino, 2014
Por fin llega a nuestras manos la séptima entrega de la serie protagonizada por Rubén Bevilacqua y mi tocaya Chamorro.
Esta vez Silva nos presenta el asesinato de una alcaldesa levantina que, avalada por el ímpetu de su juventud, pretende acabar con la red de dirigentes corruptos que nos invaden y encabezar la imagen de la renovación política que tanto ansía este país.
Tramas secundarias de tinte sexual, segundas intenciones, dobles juegos y rencillas proporcionan un largo listado de sospechosos que, con o sin guante blanco, han truncado la vida de una joven con demasiadas aspiraciones, varios secretos y algún oscuro rincón (como casi todos).
Decir que ésta es la mejor novela de las siete sería decir mucho, sobre todo aceptando el hecho de que Silva es siempre un valor seguro, y que mejor encierra una subjetividad innegable. Cada una de sus novelas, manteniendo a sus protagonistas y ciertas líneas fijas, tiene su sello, su pincelada particular, su idiosincrasia, y mal no lo debe hacer cuando con cada nueva publicación consigue reunir de nuevo fieles seguidores capaces de sorprenderse y disfrutar aún, y llamar la atención de quien todavía no conoce a Vir y a Vila. Lorenzo Silva es un escritor premiado en muchas ocasiones (gracias a este par) y tan prolífico en su producción que elijas el libro que elijas acertarás.
Los cuerpos extraños se enmarca en la actualidad con una facilidad pasmosa, reflejo del momento social que sufrimos, con los acercamientos habituales en Silva a la complejidad psicológica, a la crítica a cómo se hacen las cosas ahora en el Cuerpo, ensalzando sus logros (que los tienen) y confiando a los diálogos la capacidad de sujetar el argumento salpicándolo de humor, ironía, agilidad mental, dramas humanos y crímenes irracionales.
Seguir conociendo y reconociendo a Vila y su hastío, con su ciega confianza en Chamorro, pero a la vez preocupado (tras 15 años aprendiendo a convivir con su “militarismo”) por ese no sé qué que la oscurece. Y ver a una Vir en horas bajas, con una tristeza que merma sus capacidades y que silencia su agudeza son algunas las claves para que estos dos nos encandilen cada vez que aparecen. Son los mejores aunque ellos no lo sepan.
Silva es, sin duda, uno de mis escritores de cabecera, un hombre que, además de hacer Literatura con cada palo que toca, es capaz de ensimismar a un auditorio entero cuando recorre las salas de conferencias hablando de su obra, del sector, de grandes compañeros, de su biblioteca y del nefasto trato de los de arriba a la Cultura. Mi admiración y mi absoluto respeto.
Leed a Silva. Lo que sea. Todo. Con o sin orden. Pero hacedlo u os estaréis perdiendo a uno de los mejores autores que ha dado este país.
Un placer siempre

Virginia

viernes, 8 de agosto de 2014

Pacto de lealtad

Pacto de lealtad, Gonzalo Giner, Planeta, 2014
Siempre me habían hablado muy bien de este autor y sus dos anteriores novelas, exitosas y aplaudidas. Pero yo que no soy demasiado fan de la narración histórica que se retrotraiga mucho más allá del siglo pasado no atendí a las recomendaciones, para variar.
Pacto de lealtad me llamó la atención desde el principio y no me equivoqué. He descubierto un autor que escribe sencillo, mejor dicho, que hace que parezca sencillo y que te lleva a una lectura tranquila y cómoda, sin importar el número de páginas que tengas por delante. Según palabras del propio Giner esta novela le ha llevado 16 meses de escritura y 5 más de documentación. Os aseguro que tardaréis mucho menos en engancharos a su trama.
He aquí la historia de un perro, un homenaje sin duda; una visión distinta de la guerra y sus horrores desde el no entendimiento y la inocencia de un animal que vive por instinto. Un perro en medio de las turbulencias civiles y la barbarie nazi, un juguetón entre balas que van y vienen.
Los no amantes de los animales, como yo, es posible que os escudéis en la pereza a la hora de leer las aventuras de un perro, pero os aseguro que llegaréis a sentir ternura. Campeón es un héroe, y pronto conseguiréis empatizar con él y con su dueña Zoe. Cuando la vida de ésta se desmorona por completo en medio del conflicto, cuando necesita reinventarse y comenzar, cuando la suerte le da la espalda la fidelidad de Campeón conseguirá insuflarle la fortaleza necesaria para seguir adelante. Desde luego si algo es esta novela es una abierta declaración de amor por los animales (no es casualidad que Giner sea veterinario).
Disfrutad de esta novela de espías, traiciones, secretos, batallas y dramas, porque pese a todo es un libro para sonreír, para saborear con la tranquilidad de saber que pase lo que pase él estará pegado a tu pierna. Bravo Campeón!
Un gustazo
Virginia



lunes, 4 de agosto de 2014

En renovación.

Llega agosto y los calores nos han traído ganas de airear este lugar, que habitamos desde hace años y que ya pedía renovación de muebles. Así, estrenamos imagen gracias al saber hacer de Nerea Amo (instagram.com/nereagatea), creamos cuenta de twitter (@Leealfondo) y mientras pensamos si con cambiar la lámpara es suficiente o nos metemos con albañiles, vamos colgando entradas nuevas, pensando qué nos apetece contaros y qué os puede gustar. Si queréis hacer sugerencias, serán magníficamente recibidas. Y si no, esperamos que os guste el nuevo sillón, sí, ese tan cómodo en el que siempre apetece leer. Feliz verano.

viernes, 1 de agosto de 2014

Un millón de gotas


Un millón de gotas. Víctor del Árbol.  Destino. 2014
Tras una época sin conseguir que ningún título de los que invaden mi mesilla me captara lo suficiente vi con ansias un nuevo título de Víctor del Árbol, valor seguro para que una historia te atrape.

Es Gonzalo, un abogado que trabaja al lado del despacho de su todopoderoso suegro que dirige el mejor bufete de la ciudad y al que no quiere ni ver el protagonista de este lujazo de libro. La noticia de la muerte de su hermana hacen que Gonzalo intente comprender como es posible que aquella mujer que le cuidaba de pequeño, más madre que su madre, decidiera dejar este mundo.

Esa investigación hace que Gonzalo se convierta en el protagonista de la vida de su hermana y, por tanto, de todos sus problemas, sus dudas, sus luchas y sus recuerdos que el autor nos regala en forma de retrospectiva a aquellos años de la revolución rusa, la lucha contra el fascismo, la guerra civil española… dónde su padre Elías Gil pasa de ser un perseguido a una referencia de la lucha en la contienda.

Con un millón de gotas  tenéis asegurado un paseo por aquellas vidas que muchos de nuestros abuelos sufrieron, la lucha del día a día y su repercusión en sus descendientes.

Trabajar de forma tan magistral las distintas épocas y  conseguir unos personajes que aborrecemos o adoramos desde las primeras líneas de cada capítulo es un don que, una vez más nos demuestra el autor de joyas como Respirar por la herida o la tristeza del samurái.

Disfrutadla, con sus momentos terribles y sus alegrías, con sus rincones de pavor y sus regalos de ternura, con sus fracasos y sus victorias. Con todo, disfrutadla.